Mostrando entradas con la etiqueta Mi jardín. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Mi jardín. Mostrar todas las entradas

lunes, 9 de febrero de 2009

Mi jardín: 2008. Empiezan los cambios



Aunque aún no muy significativos, en el año 2008 comienzo a darle una vuelta al jardín. De momento se trata sólo de planificarlo, de darle algo de forma para definirlo.

He levantado la pizarra y he quitado todo el césped, absolutamente impropio en estas latitudes donde las precipitaciones escasean. Inicialmente, situé un olivo en el centro del jardín. Es un árbol que resiste, de un tamaño moderado y muy adaptado a mi tierra. No lo voy a sacar de donde está, por lo que permanecerá en su ubicación, aunque no sea la más adecuada. He creado una lágrima de pizarra triturada en color negro bajo él y después queda un trozo (sobre el que se ve la manguera) que quería ponerlo de césped artificial, pero no me ha convencido y quiero poner un solado de estilo rústico, aunque aún está por decidir. Alrdedor, hay distintos arriates jóvenes en los que están creciendo pequeños arbustos, como abelias, salvias y lavandas, vivaces y bulbosas en el fondo, que contrastarán con los paneles de madera con los que he recubierto la antiéstetica alambrada original.


El jardín es pequeño y la idea es que toda su perspectiva se pueda disfrutar desde la zona de ocio, donde está la mesa para sentarse a comer, leer, etc.

Los arriates aún contienen plantas jóvenes que tienen que ir creciendo para conseguir la estructura, aunque siempre irán acompañados de ornamentales anuales.



La barbacoa queda discreta en un lateral, pero ha ido encerrándose a medida que la vegetación va creciendo (un manzano sobre ella, un albaricoquero cuyas ramas ya lo alcanzan y las arizónicas del vecino colindante) y se convierte en un espacio poco propicio para andar haciendo fuegos, pero no consigo encontrarle otra ubicación donde moverla por que el espacio es muy limitado.

Al fondo de esta imagen, junto al cobertizo de madera que he colocado par los aperos, he dedicado un trocito a huerto. De momento sólo he probado a ver qué tal se da, pero no me termina de convencer por que atrae muchas plagas y creo que este año lo reduciré y convertiré en huerto ornamental, mezclando hortalizas con flor de temporada (tagetes, dalias y otras por el estilo)

Este es el camino que lleva a la entrada de la vivienda, a lo que es el patio de entrada. Está protegido por un enorme frutal y la zona es muy sombreada, por lo que he probado este año a colocar fuchsias. No han ido mal, pero no es el mejor de los sitios por que a estas plantitas les gusta un poco de sol mañanero para florecer mejor.

lunes, 2 de febrero de 2009

Mi jardín: El inicio


Mi jardín es pequeño pero pretendo que sea coqueto y curioso. Poco a poco y con la ayuda de algunos amigos, va evolucionando y mejorando. Son precisamente esas mejoras las que quiero ir mostrando aquí de forma gráfica.

Hace poco más de un año, estaba como muestro en las fotos adjuntas, descuidado y sin ningún tipo de estructura ni orden, algo así como un auténtico caos.



Todo fue el producto del desconocimiento y de una total falta de asesoramiento. Por aquel entonces, hacia el año 1998, yo no tenía ni idea de cómo hacerlo y menos aún de que el tiempo y las circunstancias, me harian conocer gente que me ayudaría a ir modelando mis ideas ayudándome a proyectar lo que tenía en mi mente y quería salir.

Las posibilidades no son muchas por que el espacio es reducido, pero siempre he estado seguro de que todo era mejorable y que podría conseguir un lugar agradable donde pasar mis ratos de ocio y relax y donde manifestar mis necesidades de jardineador.

En esta primera entrada dedicada a mi jardín, mi trocito de vida, muestro lo que fue en sus comienzos para, con el tiempo, ir añadiendo información actualizada de los avances que se vayan produciendo. Un poco para guardarlo como otro tesoro más y otro poco para que lo pueda ver todo aquel que guste de hacerlo e ir viendo su evolución.

El suelo estaba cubierto con losetas de pizarra roja y llagueado de césped, lo que implicaba mucho trabajo y gasto de agua para que nunca estuviese presentable, además era todo monótono y carecía totalmente de perspectivas. No invitaba al recreo, por lo que me pedía a gritos cambiarlo y hacer algo distinto, más agradable y menos esclavo. Ya sabéis que, si nos hacemos esclavos de nuestras aficiones por que las obligaciones son excesivas, ya no nos reconfortan y se convierten en tareas ordinarias. No se trata de eso, por lo que no me queda otra que modificarlo todo. Borrón y cuenta nueva.



Este es el patio de acceso. Puse una puerta de madera que le da el aire castellano y creo que un buen toque de personalidad, aunque me da muchos problemas en invierno por que se hincha de tanta lluvia y frío. Este pequeño espacio lo quiero sombrear con una pérgola y poder dedicarlo a mis fuchsias y otras plantas que se achicharran con el sol manchego de verano.
Vamos a por ello.